Me da vértigo el punto muerto, y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gásoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiar de los semáforos. Me arruinan las prisas, y las faltas de estilo. El paso obligatorio, las tardes de domingo, y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas, y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido parado frente al mar mientras el mundo gira....

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domingo, 7 de agosto de 2011

La felicidad humana

 Los optimistas son personas que esperan que les vayan bien las cosas y se disponen a ello. Los pesimistas son personas que esperan que les vaya mal e, igualmente, se disponen a ello. Por ejemplo, si una persona confía en que conseguirá lo que se propone, probablemente lo intentará. Por el contrario, si sospecha el fracaso, lo mas probable es que no lo intente. La duda puede incapacitarnos para llevar a cabo cualquier tarea que nos hayamos propuesto.
 Un filosofo español considera que la esperanza de felicidad futura es mucho más importante que la dicha del presente. Señala que llevamos bien el estar mal hoy si pensamos que mañana vamos a estar bien. Por el contrario, aunque nos sintamos bien, si creemos que mañana nos vamos a sentir mal, dejamos de sentirnos bien. Según él, cuando decimos "soy feliz", lo que realmente queremos decir es "voy a ser feliz"

La fuerza del optimismo.

2 comentarios:

  1. Por eso hay que ser parte de la conspiración del universo para que se nos de las cosas que deseamos. Que no es otra cosa que nuestra disposición lograrlo. :) Seamos optimistas.

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  2. Si, yo creo que querer es poder. Hay que ser positivos, no se consigue nada con la negatividad!

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