Me da vértigo el punto muerto, y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gásoil. Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiar de los semáforos. Me arruinan las prisas, y las faltas de estilo. El paso obligatorio, las tardes de domingo, y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas, y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sin sentido parado frente al mar mientras el mundo gira....

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domingo, 12 de junio de 2011

Historia real

Amigos desde niños. Compartían todo. Alegrías. Tristezas. Ilusiones. Problemas. Fiestas. Música. Secretos. Todos lo secretos menos uno. El más grande. Estaban enamorados. El uno del otro.  Ella le intentaba dar celos coqueteando con todo tipo de chicos. El pensaba que era insuficiente porque ella nunca le trataba así. Ella pensaba que el se avergonzaba de que hablaran en público. El no le hablaba en público porque le daba vergüenza que ella le ignorara. El le regalaba una sonrisa y al ver como ella se marchaba se quedaba hundido. Ella se ponía colorada y se iba para que el no le viera así cada vez que el le sonreía. Ella intentaba quedar con el, pero tenia tanto miedo a que el le rechazara que nunca quedaron a solas. El solo quería estar a solas con ella pero nunca lo logro. El intento hacerse amigo de sus amigas para que ella le prestara más atención. Ella pensó que a el le gustaba alguna de sus amigas. Ella en ocasiones lloro por el. El en ocasiones lloro por ella. Ella nunca le dijo que lo quería. El nunca se lo dijo a nadie… 


Nunca se atrevieron a dar ese gran salto.

1 comentario:

  1. Muy cierto, lo importante es saltar con cautela. ¿Y esa foto? La has tirado?

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